5º día: Miércoles 19 de abril: Mahdia / Gabes / Matmata /Douz.
Después de un completísimo desayuno, emprendimos la marcha rumbo a Gabes para visitar el zoco Souk el Jara. Omar nos comentó que la gente le decía que era el zoco donde los vendedores eran menos agobiantes y tenía razón, era más agradable el paseo sin tanto achuchón, te invitaban a pasar y ³sólo mirar². Siguiendo la recomendación de Omar compramos un CD de música tunecina titulado: ³Memories from Tunisia, The Best Arabic Songs², en casa comprobamos que funcionaba y que era la música que sonaba por todas partes.
Comimos en el mismo Gabes a las 12 del mediodía! Según Omar era lógico pues habíamos desayunado a las 7. Una comida bastante mala y un postre que nadie supo decir que era, tenía aspecto de flan de chocolate pero con un sabor extrañísimo, algunos decían que sabía a colonia, alguno incluso aventuró la marca y todo: Baron DandyŠ
Después de un buen tute de autocar llegamos a Matmata, en realidad eran las afueras, para visitar una casa troglodita. Observamos el patio de la casa desde arriba y luego entramos dentro donde nos esperaban los anfitriones para tomar té y dejarnos ver su casa, dudamos si era en realidad su casa, pues en frente había una casa normal.
Omar anunció que íbamos a ir camino a Douz, yo inocente le pregunte con cara de sorpresa si nos iba a llevar al Sidi Driss, estábamos deseando verlo! No somos friquis, eh?? Pero había que verlo, no? Accedió y hicimos una breve parada en el hotel donde hacía 25 años habían filmado la primera película de la saga de Star Wars. El dueño lo tenía bastante bien cuidado y todavía aguantaban los decorados. Omar no tenía la obligación de llevarnos porque no estaba incluida la visita en el programa, pero aun así nos llevo, como he dicho antes, Omar ha sido el mejor guía hasta el momento.
Llegamos a Douz para visitar las dunas del desierto a lomos de un camello, previo pago del pack de excursiones (Camellos, 4x4 y cena bereber por 58 ¤ cada uno). Por un euro más te incluían la chilaba y el turbante. Todos disfrazados a lomo de un camello hicimos un interesante paseíto por las dunas de Douz. Por la noche nos volvieron a disfrazar porque nos esteraba una cena típica bereber en el desierto y en una jaima! La verdad, nos decepcionó un poco, pero estuvo divertida y nos reencontramos con nuestros amigos Óscar y Silvia!
El Hotel Mouradi Douz**** estaba decorado al estilo morisco y estaba muy bien también, tenía una recepción enorme con una fuente en medio, muy bonito.
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